
La Junta Directiva del Banco está compuesta por siete personas: el ministro de Hacienda, quien la preside; el Gerente General del Banco; y cinco codirectores nombrados por el presidente de la República para periodos de cuatro años. Sin embargo, una vez posesionados, estos últimos ejercen sus funciones con plena autonomía y sin obligación de responder ante los ciudadanos por sus decisiones. Es precisamente ese diseño el que genera la pregunta: ¿quién vela porque el interés de la mayoría esté en la mesa cuando se define la política monetaria del país? No se trata de cuestionar la independencia del Banco —que este Gobierno respeta— sino de garantizar que esa independencia sirva a todos y no solo a algunos.
En lo que va de 2026, la Junta ha subido las tasas de interés 200 puntos básicos en apenas dos meses. El Gobierno ha expresado su total desacuerdo: cuando la inflación responde principalmente a factores de oferta —alimentos, energía, costos de producción— medidas tan drásticas frenan el crecimiento y el empleo sin atacar verdaderamente las causas del alza de precios. El resultado termina siendo más costoso para los de abajo que para el sector financiero.
Por eso, el Ministerio de Hacienda convoca a Colombia a un debate que va más allá de las paredes de una junta directiva. El próximo 21 de abril, en el Auditorio Rogelio Salmona del Centro Cultural Gabriel García Márquez, se realizará el Foro Económico La Política Monetaria en un Contexto Progresista, organizado junto al Centro de Pensamiento Vida. El panel internacional reunirá voces de primer nivel: Isabella Weber, profesora de la Universidad de Massachusetts Amherst y experta en inflación y regulación de precios; Daniela Gabor, profesora de la SOAS University of London especialista en finanzas globales y deuda; Matías Vernengo, profesor de la Universidad de Bucknell con amplia trayectoria en macroeconomía de economías emergentes; Rafael Correa, expresidente de Ecuador y economista con visión latinoamericana sobre soberanía financiera; y Andrés Arauz, exministro coordinador de Conocimiento y Talento Humano de Ecuador. Porque este debate no puede seguir siendo solo de financieros hablándole a financieros.
La independencia del Banco es un valor que este Gobierno respeta. Pero independencia no puede significar distancia del pueblo.










